“Si lo que están buscando es doblegarme a costa del sufrimiento de millones de argentinos, no me van a doblegar”, sostuvo el presidente Alberto Fernández al cumplirse el primer tramo de la negociación con los acreedores de deuda privada, sujeta a legislación extranjera.

Ahora el plazo se extiende hasta el 22 de mayo “salvo que se extienda nuevamente o se cancele de forma anticipada”, indicaron desde el ministerio de Economía.

En medio del `Deja vú´ que siente el Presidente -al llegar por segunda vez a un gobierno con el objetivo de desendeudar al país, tal como lo hizo junto al ex presidente Néstor Kirchner- espera una “contraoferta” de aquellos que tomaron “una deuda irracional” bajo la administración de Mauricio Macri, y de la cual no quedó “un sólo dólar porque fueron a la fuga de capitales”, recordó el mandatario anoche en una entrevista con C5N.

Pero en esta tarea, el Jefe de Estado no está solo ya que la propuesta de renegociación de los US$ 66.238 millones en bonos tiene el apoyo de sectores económicos y pollíticos, opositores y oficialistas bajo la premisa de que si Argentina no crece, no podrá afrontar sus compromisos externos. Algo similar a la máxima de Kirchner de que “los muertos no pagan”, y menos aún en tiempos de pandemia donde economistas como el director de CEPA, Hernán Letcher, plantearon a Télam que “se espera un escenario mundial con al menos una caída en default de entre 40 o 50 países”.

Premios nóbeles de economía, el Fondo Monetario Internacional (FMI), y países como Alemania, Francia e Italia expresaron junto a un amplio sector empresarial nacional que la oferta es “sustentable”, y del mismo modo lo hicieron 23 gobernadores y al menos 1.400 intendentes.

Como si fuera poco, una nueva declaración del FMI se escuchó hace horas de boca de su directora, quien afirmó en un seminario que en el organismo están “muy interesados en apoyar a Argentina en su lucha contra la doble crisis; la crisis del coronavirus y el problema de la sostenibilidad de la deuda”.

“Es una tradición de larga data que el FMI no sea parte de ninguna discusión al respecto. Es entre Argentina y sus acreedores. Lo que hemos declarado es que la deuda no es sostenible. Y es de interés para todos que Argentina avance hacia la sostenibilidad de esa deuda”, dijo.

Y agregó: “Lo que veo en Argentina es en realidad un gobierno que quiere hacer lo correcto por su propia gente y por su papel en la región y la economía mundial”.

En tanto, especialistas como el ex banquero del JP Morgan, Hernán Arbizu, explicó a Télam que “la negociación recién comienza pese a las distintas fechas que se mencionan”, y advirtió que “las ofertas y contraofertas pueden incluso durar meses”.

En el mismo sentido Letcher recordó que “pasaron años desde la propuesta de renegociación de Kirchner, antes de que comenzaran los pagos. Años en los que incluso, creció la actividad económica, estando en default”, dijo.

Del mismo modo, el secretario administrativo del senado de la Provincia de Buenos Aires, Roberto Feletti dijo a esta agencia que “si bien no es deseable que se alargue la negociación, hay que tener en cuenta que la oferta argentina es muy razonable porque elimina la presión sobre la economía interna por los proximos 3 años -al contemplar ese tiempo de gracia- y además porque hace descender muy fuerte la tasa de interés que estaba prevista alrededor de los 7 puntos, bajándolos al 2,33 por ciento”.

La oferta argentina es muy razonable porque elimina la presión sobre la economía interna por los proximos 3 años

Roberto Feletti

A esto se refiere el Presidente cuando dice a los bonistas “no los estoy invitando a perder, sino a ganar un poco menos, pagando una tasa de alrededor del 2 por ciento, cuando el mundo hoy paga tasa 0”.

En esta cuestión coincidió la diputada Fernanda Vallejos quien remarcó que “todas las tasas se desplomaron a causa del coronavirus y los fondos de inversión lo saben”.

“Nada es igual, pretender otra cosa, como parece surgir de la propuesta insustentable del grupo Black Rock -única contraoferta hasta el momento de uno de los acreedores que no presentó variantes respecto de la deuda original- está totalmente fuera de la realidad”, dijo la legisladora, y añadió que eso aplica “no sólo para la Argentina sino para el conjunto de los países deudores, amén de las empresas y los hogares”.

Todas las tasas se desplomaron a causa del coronavirus y los fondos de inversión lo saben

Fernanda Vallejos

“Es imposible suponer que los pagos de deuda puedan sostenerse en los términos en los que fueron suscriptas”, reseñó en un análisis que se completa con informes del sector académico como por ejemplo el del Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) de la Universidad de Belgrano que advierte que “se viene una sustancial reestructuración de la economía global”.

Lo mismo se analizó en el seminario virtual del Centro de Estudios de Latinoamérica de la Universidad de Columbia – del que participó el ministro Martín Guzmán-, y donde el profesor de esa casa de estudios, Jeffrey Sachs, calificó la oferta argentina como “seria” al evaluar que es “absurdo de parte de los acreedores pretender tasas de más de 7%, impagables para cualquier país”.

En tanto, Letcher recordó que al momento de comprar los bonos, “los acreedores, sabían que estaban emitidos a altas tasas porque eran bonos de riesgo. Ya se suponían impagables en contextos normales”.

Por su parte Feletti sumó que “rechazar esta oferta es una maniobra meramente especulativa donde los fondos buscan consolidar ganancias impropias, sabiendo además que Argentina no puede hacer desembolsos por los próximos tres años. Los bonistas de ningún modo perderán si aceptan esta reestructuración, de lo que se habla es de que ganarán menos en un mundo donde sólo se avizoran pérdidas”.

“El ministro de Economía ha reconocido que habrá una caída del PBI este año y que hay que concentrarse en resolver no sólo el problema sanitario sino también en recuperar la economía y esto no se negocia”, disparó.

En tanto, explicó la adhesión de los gobernadores a la propuesta: “Cuando la Nación logra un buen acuerdo, le siguen las provincias que en un 80 por ciento están endeudadas en dólares”.

Por eso fue que todos los gobernadores y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta -con excepción del puntano Alberto Rodríguez Saá- firmaron una solicitada donde destacaron que “en un contexto mundial adverso, Argentina procura ante la comunidad internacional un plan de pagos sustentable y creíble, hecho con seriedad, en base a la capacidad de pagos del país”.

El gobernador Axel Kicillof sumó luego en declaraciones radiales que “los fondos de inversión están en una encrucijada” porque “la propuesta de Argentina es sostenible, y de sentido común”.

En tanto, unos 1400 intendentes de todo el país, manifestaron en una solicitada su “fuerte respaldo” al proceso de renegociación.

La intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, dijo a Télam que está “convencida que es necesario realizar el mayor esfuerzo para que Argentina pueda redefinir sus compromisos de forma sostenible y cumplir con sus obligaciones”.

“En este contexto inesperado de incertidumbre por el coronavirus nuestro país busca y plantea al mundo un plan de pagos realista, en base a nuestra genuina capacidad de pago. Pero debe quedar claro algo y es que nuestra realidad social es nuestra principal preocupación y cualquier esquema de pagos de la irresponsable deuda asumida por la gestión anterior, debe ser compatible con la solución a estos dramáticos problemas”, advirtió.

Nuestra realidad social es nuestra principal preocupación y cualquier esquema de pagos debe ser compatible con la solución a estos dramáticos problemas

Mayra Mendoza

Del mismo modo, el ex banquero del JP Morgan recordó que “cada dólar que se ahorra en concepto de intereses, es dinero que se inyecta a la economía interna, es plata para generar trabajo, para abrir industrias, para saldar la deuda social”.

A la hora de desdramatizar sobre un eventual default que “por otra parte nadie quiere”, como dijo Fernández, Letcher explicó que las derivaciones de una cesación de pagos generan temores por tres cuestiones: “se dice que eso supone falta de financiamiento externo. Pero lo cierto es que este modelo económico no está basado en la toma de más deuda”.

“Por otro lado, está la idea de que las empresas privadas tampoco podrán acceder a financiamiento, pero no fue así en los años de default que vivió la Argentina. En cuanto a que también genera más presión cambiaria, es una variante que siempre existe”.

Para los especialistas, lo importante es que el ofrecimiento de pago sea “sostenible lo que estará dado si se acuerdan los tres años de gracia propuestos, ya que permitirán generar actividad interna y crecimiento”.

Fuente: https://www.telam.com.ar/notas/202005/462702-deuda-default-crecimiento-negociacion-vallejos-arbizu-feletti.html

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