El presidente Alberto Fernández recordó a las 12 personas secuestradas el 8 de diciembre de 1977, durante la última dictadura cívico-militar, de la porteña Iglesia de la Santa Cruz, entre ellas las primeras referentes de Madres de Plaza de Mayo y dos monjas francesas, y remarcó que “esa lucha colectiva aún persiste”.

Fernández dijo, en el acto virtual transmitido por el canal de YouTube de Familiares y Compañeros de Los 12 de la Santa Cruz, que a partir del 24 de marzo de 1976 “hay fechas imborrables en la memoria que recuerdan parte de la tragedia”.

Y señaló que “una de ellas es el 8 de diciembre de 1997, cuando 12 personas desaparecieron de la Iglesia de la Santa Cruz, tratando de encontrar una repuesta a las desapariciones de personas”.

Recordó que el represor Alfredo Astiz, “con una falsa identidad, se mezcló entre esos hombres y mujeres para entregarlos a manos de secuestradores y terminar con sus vidas”.

El Presidente recordó que Azucena Villaflor, cofundadora de Madres y desaparecida en aquella ocasión, decía “todas por todas y todos son nuestros hijos” y remarcó que “así convocaba, con esa consigna maravillosa, al resto de las madres” de víctimas.

Fernández destacó que “fue consigna identificadora de esa lucha colectiva de las Madres y miles de argentinos en búsqueda de la memoria, verdad y justicia” y señaló que “esa lucha colectiva aun persiste”.

“Necesitamos de la memoria, conocer la verdad y reclamar justicia. En el camino hemos avanzado, fuimos encontrando respuestas para que nunca más se repita la tragedia”, indicó el primer mandatario, y concluyó: “Cuenten con mi memoria y compromiso por la verdad y la justicia”.


Homenaje a Los 12 de La Santa Cruz

Horacio Pietragalla, secretario de Derechos Humanos, expresó: “El compromiso de todos y todas los que militamos, o los que tenemos responsabilidad política, en este caso desde la secretaría, es volver a poner a la Argentina de pie y recuperar el tiempo perdido en sitios abandonados, recuperar nuevos sitios y trabajar en políticas contra la violencia institucional, ese es el compromisos de todos”.

En el acto estuvieron familiares de desaparecidos y Madres de Plaza de Mayo, quienes distinguieron con el tradicional pañuelo al expresidente de Bolivia Evo Morales; al Ministro de Ciencia, Técnica e Innovación, Roberto Salvarezza; y al fallecido padre pasionista Bernardo Hughes.

Morales se mostró “orgulloso de estar al lado de las Madres de Plaza de Mayo, bajo su protección”, que son de la “Patria Grande”, y las calificó de “solidarias, humanas, luchadoras y con tanta historia”.

Salvarezza también dijo que está “orgulloso de recibir el reconocimiento de las Madres, las que lucharon por la memoria, verdad y justicia”, y remarcó que “pagaron un precio muy alto, como lo fueron los desaparecidos que se recuerdan hoy”.

El ministro contó que “en la dictadura cívico-militar no solo hubo 30.000 desaparecidos, sino que quedó un país endeudado y sin soberanía”.

Los “12” eran familiares de personas desaparecidas y militantes que se reunían en la Iglesia de la Santa Cruz, en el barrio porteño de San Cristóbal, que fueron marcados y entregados por el represor infiltrado Astiz.

El 8 de diciembre de 1977, mientras se confeccionaba una solicitada para denunciar el plan represivo, un grupo de tareas de la Armada secuestró a siete de ellos.

Entre los capturados se destacaban las referentes iniciales de las Madres Esther Careaga y María Bianco, la religiosa francesa Alice Domon, Angela Auad, Patricia Oviedo, Raquel Bulit y Gabriel Horane, y como parte del mismo operativo también secuestró esa mañana a Remo Berardo y por la tarde a Julio Fondevila y Horacio Elbert.

La solicitada fue publicada en el diario La Nación el 10 de diciembre de 1977 y ese mismo día el plan represivo se completó con los secuestros de la monja francesa Leonie Duquet y de la fundadora de Madres de Plaza de Mayo, Azucena Villaflor de De Vincenti.

Los secuestrados, nombrados por los represores como el “grupo de la Iglesia de la Santa Cruz”, fueron trasladados al centro clandestino de detención de la ESMA, torturados y arrojados vivos y dopados al mar.

Cinco cuerpos aparecieron en las costas y fueron sepultados como NN en el cementerio de General Lavalle.

Esos restos fueron recuperados e identificados merced al trabajo de la Justicia y del Equipo Argentino de Antropología Forense. Pertenecían a las monjas Domon y Duquet y a las Madres Villaflor, Careaga y Bianco.

Fuente: https://www.telam.com.ar/notas/202012/537877-el-presidente-recordo-a-desaparecidos-en-iglesia-de-la-santa-cruz-y-dijo-que-la-lucha-persiste.html

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