La explosión al parecer fue causada por un incendio que alcanzó un depósito de 2.700 toneladas de nitrato de amonio.

La explosin al parecer fue causada por un incendio que alcanz un depsito de 2.700 toneladas de nitrato de amonio.

La tragedia del Líbano, donde una explosión por aparente negligencia devastó el puerto de Beirut y la capital libanesa, genera dudas sobre la fortaleza del Estado en una zona caldeada de Medio Oriente, donde Israel, Siria, Irán o Arabia Saudita tratan de ejercer influencia política.

La explosión al parecer fue causada por un incendio que alcanzó un depósito de 2.700 toneladas de nitrato de amonio llegadas al puerto de Beirut en un buque en 2013, y provocó la muerte de más de 150 personas y unos 5.000 heridos.

El barco, con bandera de Moldavia, atracó de emergencia por problemas técnicos, cuando se dirigía de Georgia a Mozambique, para cargar hierro, según explicó el capitán del barco, informó la cadena Arab News.

El nitrato de amonio suele usarse como fertilizante pero también para fabricar explosivos.

Si bien la causa de la explosión aún no ha sido determinada por completo, el presidente libanés, Michel Aoun, dijo que existen tres preguntas que exigen respuesta en relación con la mayor tragedia en el país desde que pasó por una guerra civil entre 1975 y 1990.

“Primero, cómo el material explosivo entró y fue almacenado; segundo, si la explosión fue resultado de negligencia o un accidente; tercero, la posibilidad de un interferencia externa”, vinculada con “una bomba o un cohete”, dijo el mandatario.

Otra hipótesis, citada por la prensa internacional, es un posible atentado vinculado al veredicto que el Tribunal Especial para Líbano debía dictar ayer en La Haya, Países Bajos, contra cuatro miembros de Hezbollah acusados de asesinar al ex primer ministro libanés Rafik Hariri, en 2005.

La sentencia contra los acusados, quienes permanecen prófugos, fue postergada hasta el 18 de agosto, por respeto a las víctimas de la tragedia del Líbano.

Hasta ahora, el presidente Aoun rechazó los pedidos de realizar una investigación internacional y ratificó una indagación interna que lanzó el Gobierno luego de la explosión, tras el arresto de 16 personas involucradas supuestamente en el hecho.

Para Paulo Botta, director del Programa Ejecutivo en Medio Oriente, de la Universidad Católica Argentina (UCA), “lo más sensato, por ahora, es decir que todo deriva de una falta de control del Estado”.

“Cuando existe una situación de este tipo, todos pueden ejercer poder: Israel pasa por el espacio aéreo del Líbano sin pedir permiso a nadie; Irán ejerce a través de Hezbollah una autoridad y un poder de veto político, los rusos están en Siria”, señaló el analista en declaraciones a Télam.

Según Botta, “Líbano tiene un problema gravísimo de refugiados y una organización militar que se convirtió en política y que hoy está integrada en el gobierno, como es (el grupo pro-iraní) Hezbollah”.

Encerrado entre Palestina y Siria, frente al Mar Mediterráneo, Líbano atraviesa la peor crisis política, económica y social desde la guerra civil (1975-1990). Según datos del Banco Mundial, el 45% de la población de casi 7 millones de habitantes vive por debajo del umbral de la pobreza.

“Cuando el Estado no tiene un control estricto sobre lo que sucede, pueden pasar muchas cosas. Hay narcotráfico, hay terrorismo, hay lavado de dinero, hay contrabando. En este caso, por su posición geopolítica, el Líbano es un ejemplo claro”, afirmó Botta.

Afectados por el coronavirus, que ya contagió a más de 5.900 personas y mató a 70 en el país, los libaneses sufren cortes de luz, falta de alimentos y de medicinas, mientras la corrupción política abunda en el país desde hace años, señalan analistas.

Cuando existe una situación de este tipo, todos pueden ejercer poder: Israel pasa por el espacio aéreo del Líbano sin pedir permiso a nadie; Irán ejerce a través de Hezbollah una autoridad y un poder de veto político, los rusos están en Siria

Paulo Botta

La explosión reavivó, además, las protestas contra el Gobierno del presidente Aoun, tras la visita que realizó está semana a Beirut el mandatario francés, Emmanuel Macron.

En un artículo publicado en el sitio online de la cadena qatarí Al Jazeera, el analista Joe Macaron, especializado en conflictos de Medio Oriente, aseguró: “No hay duda, sin embargo, que lo que ha sucedido el martes en Beirut no es meramente un accidente”.

“Es la última consecuencia mortal de la profunda y arraigada cultura de corrupción, incompetencia y negligencia del aparato estatal del Líbano”, escribió.

El gobernador de Beirut, Marwan Abboud, por su parte, comparó la potencia de la explosión con las bombas atómicas arrojadas por Estados Unidos hace 75 años sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, al final de la Segunda Guerra Mundial.

Aunque la comparación parece exagerada, un equipo de especialistas de la Universidad británica de Sheffield dijo que todo parece indicar que fue “la explosión no-nuclear más grande de la historia”.

Según estos científicos, la detonación fue equivalente a una de entre 1.000 y 1.500 toneladas de TNT, un 10% de la potencia de la bomba de Hiroshima.

Fuente: https://www.telam.com.ar/notas/202008/500046-explosion-beirut-estado-libano-apuntes-galeano.html

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