Martha Argerich y las 88 teclas de un piano, un relación que se inició cuando la artista tenía tres años.

Martha Argerich y las 88 teclas de un piano, un relacin que se inici cuando la artista tena tres aos.

Comenz a tocar el piano antes de cumplir tres aos. A los siete, dio su primer concierto interpretando a Mozart en el Teatro Astral de Buenos Aires. Tena doce cuando ya haba tocado el “Concierto” de Schumann en el Coln y una entrevista con Juan Domingo Pern lo cambi todo. Martha Argerich viajara con su familia a Europa para convertirse en la pianista argentina ms importante del siglo XX.

“No tiene sentido hablar sobre msica. Es en vano. No se puede expresar con palabras. La msica no puede explicarse, ni lo que te hace sentir Cmo explicarla? Trasciende las palabras”.

La historia comenz as. Ya era una “nia prodigio” cuando Pern la recibi en la residencia presidencial junto a su madre, Juana Heller. El entonces presidente le pregunt: “Y a dnde quers ir, atita?”. Y ella: “A Viena, a estudiar con el Friedrich Guida”. Su madre, pletrica ante la inminencia del sueo cumplido, agreg: “Y tambin le gustara dar un concierto en la Unin de Estudiantes Secundarios (UES)”.

“Parece que yo debo haber puesto una cara bastante reveladora de que la idea no me gustaba -cont Argerich a la revista “Clsica” en 1999-, porque Pern le empez a seguir la corriente a mam, dicindole ‘por supuesto seora, vamos a organizarlo’, mientras me guiaba un ojo y, por debajo de la mesa, me haca con un dedo que no. l la estaba cargando a mam y a m me tranquilizaba. Se dio cuenta de que yo no quera”.

“Mi padre deca que yo cambi cuando empec a tocar el piano, que yo era muy alegre y de golpe me convert en alguien triste y preocupada”.


Una de sus primeras versiones de La Polonesa, de Chopin

En 1953 Martha viaj a estudiar a Viena con una beca otrogada por el gobierno. Lo hizo junto a su padre, Juan Manuel, quien fue designado agregado de negocios en la embajada argentina en Austria, y, por supuesto, con su madre.

As pudo continuar con Guida los estudios que inici en Buenos Aires con Vicente Scaramuzza, maestro de otros dos virtuosos del piano nacidos, como ella, a comienzos de los 40: Bruno Gelber (1941) y Daniel Baremboin (1942).

Un torbellino llamado Martha

Argerich en 1962, con 21 años. Entonces vivía en Nueva York y había dejado temporalmente la música.

Argerich en 1962, con 21 aos. Entonces viva en Nueva York y haba dejado temporalmente la msica.

Argerich no tard en mostrar al mundo de la msica clsica que haba nacido una estrella. Una de las mayores intrpretes de Chopin, Schumann, Bach y Ravel de la segunda mitad del siglo XX.

En 1957, con 16 años, obtuvo el primer premio en dos concursos muy prestigiosos: el Busoni de Bolzano y el Internacional de Ginebra, declarado desierto desde 1949. Enseguida llegaron los conciertos en Viena y, en 1960, su primer disco para el ponderado sello alemn Deutsche Grammophon.

“Me encanta Shumann. Amo a Beethoveen pero adoro a Shummann. No lo s explicar. Tambin estn Mozart y Shubert, pero es diferente. Tengo una conexin dificil. No con Mozart, con Shubert. Con Shumann es algo muy directo. Beethoveen tambin, pero con Shummann ms que con todos. No puedo explicarlo porque es tan directo, me llega profundamente. Cada movimiento del alma es un movimiento… Es espontneo e inesperado”.



No tard en convertirse en una celebridad. Viajaba y daba conciertos en escenarios cada vez ms prestigiosos. Sin embargo, aquello poco tena que ver con la mujer joven e independiente que haba logrado ser. Algo que, poco a poco, empez a llenarla de congoja.

A los 20 aos se mud a Nueva York y dej de tocar por dos aos. All conoci al pianista de origen chino Robert Chen, con quien concibi a Lyda, su primera hija, quien sin embargo naci en Ginebra, cuando Martha decidi volver a vivir con su madre.

“Mi relacin con el piano es tan ntima, comenc a tocar antes de los tres aos, y eso hace que me sea dficil de explicar mi acceso a l. Es como si estuvieras acostumbrado a correr mucho y de repente, por unos aos, ni siquiera caminaras, o no puedes hacerlo. Y luego comienzas a hacerlo de nuevo, es muy extrao”.

El regreso a Europa fue un resurgimiento. En 1965 obtendra el primer premio en el Concurso Internacional de Piano Frederic Chopin, el mximo galardn que puede recibir un pianista. Despus grab conciertos de Ravel, Shumann, Chaikovski, Prokofiev, Chopin, Bartk y Mozart, entre otros.

“Era famosa, hermosa y brillante”, dira su hija mayor. Tambin: Una luz a seguir. Sensible, frgil, insatisfecha. Era una artista aptica para el medio. Algo que se confirmara con los aos y la solidaridad con los msicos jvenes y su proyeccin social. Martha despliega matices como notas el piano.

Humana, demasiado humana

A los 34 aos ya se haba casado y divorciado dos veces. Tena tres hijas. Era una pianista reconocida por sus interpretaciones de Chopin y de Liszt. Una mujer que viviera en Ginebra o en Bruselas o all donde hubiera un piano elega vivir en comunidad, construir una cotidianidad entre artistas.

Supo tener tres cnyugues, el msico sino-suizo Robert Chen, el director de orquesta suizo Charles Dutoit y el pianista estadounidense Stephen Kovacevich, con quienes tuvo igual cantidad de hijas: Lyda, Annie y Stephanie, repectivamente.

“Chopin es mi amor inalcanzable; un alma dificil de tocar”.

“No s si que ahora sea madre cambia el hecho de cmo ella me ve. Me da la impresin de que para ella yo sigo siendo un beb. Pero a veces he sentido lo opuesto, que ella es el bebe que yo debo proteger”, dijo en una entrevista Stephanie, su hija con el pianista Stephen Kovacevich.

Stephanie, adems de la menor es cineasta, y directora del documental “Bloody Daughter” (2012), donde traza un relato intimista y desacralizado de su madre, nutrido de una gran cantidad de imgenes de la vida familiar.


Interpretando a su admirador Schumann

“En la pelcula, lo dice bien claro: ‘No me senta como una mujer’. Siempre se sinti andrgina. Con los aos, la maternidad y las experiencias personales fue siendo consciente de su condicin femenina”, declar la directora en una entrevista con Deutsche Welle en 2013.

“Siempre quise crear confusin respecto a los asuntos de mi familia. No quera ser la hija ni la prometida ni la novia de nadie”.

Stephanie, que lleva la voz en el documental y tena 34 aos en el momento del rodaje, asegura en el filme que “al final de cada concierto yo me senta extenuada, pero ella estaba diez aos ms jven”.

“Mi madre es un ser sobrenatural, en contacto con algo que sobrepasa al resto de los mortales”, concluye entre imganes en las que se ve a Martha firmando autgrafos como una estrella de rock, vivir en comunidad con artistas y superar un cncer de pulmn despus de ser operada en Los ngeles.

Alguien se da cuenta?

La recopilación de entrevistas hecha por el periodista que más la conoce.

La recopilacin de entrevistas hecha por el periodista que ms la conoce.

“Como artista, mi madre arriesga y nunca est segura de que le vaya a salir bien. En su forma de tocar siempre hay un componente de fragilidad”, dice la menor de las Argerich, quien viva los conciertos de Martha sentada en el “borde de la butacada”.

A partir de los aos 80, Martha Argerich prioriz la msica de cmara y el trabajo con otros msicos, como ocurri con Nelson Freire, Stephen Bishop-Kovacevich, Gidon Kremer, Alexander Rabinovich y Mischa Maisky. Releg, an mas, sus presentaciones como solista.

“No me aburro cuando toco una y otra vez el mismo concierto. Es como cuando escucho msica. Siempre descubro cosas o nuevas sensaciones o pensamientos. Adems, cuando trabajo en ellos, intento no pensar en eso. Tal vez no est bien que lo haga. Es complicado. Uno no debe imitarse a uno mismo. Pero es mejor no empeorar tampoco”.

Tambin se alejara casi definitivamente de la prensa, dando poqusimas entrevistas (ver recuadro), y establecera una serie de condiciones que marcaran su particularidad en el ambiente: no llevara una agenda repleta de compromisos a futuro ni aceptara penalizaciones por no presentarse, posibilidad que asomaba junto a la ansiedad pre-concierto que sola dominarla.

Los organizadores deban conformarse con verla sentada al piano el da y la hora estipulada. De algn modo eran compensados: casi no necesitaban promocionar las fechas, ya que con ella siempre es mayor la demanda que la oferta.



“Con la edad uno desarrolla un complejo de creerse menos capaz de hacer ciertas cosas, creo, o de ser menos fresco, menos actual. Que lo que te pase fisicamente, influya en cmo tocas. A veces te asustas. Siempre me pregunto: ‘Alguien se da cuenta?’ ‘Estoy tocando peor?’ ”.


Argerich y Barenboim en el Coln

Volver

Desde su partida, en los primeros aos de la dcada del 50, no fueron asiduas las visitas a la Argentina. Sin embargo, supo reencontrarse con el pas en el que naci y transit la infancia.

En 1986 se presentó en el Colón con la Filarmónica de Buenos Aires dirigida por Simón Blech. En septiembre de 1999 presentó, en el mismo teatro, su primer Festival y Concurso Internacional, integrando personalmente el jurado.

El Festival Argerich, llamado entonces Punto de Encuentro, se reiteró en el Teatro Colón en temporadas sucesivas hasta el 2005.

“Cuando veo fotos y material (mio) parece que fuera de otra persona. No es la imagen que tengo de mi misma. Creo que eso ya lo arregl, no s en qu momento, pero no es como soy ahora. Es raro. Si tu apariencia fsica no corresponde a tu imagen propia… Siempre somos ms de una cosa al mismo tiempo”.

Con Daniel Barenboim brindaron conciertos inolvidables.

Con Daniel Barenboim brindaron conciertos inolvidables.

En agosto de 2019 Argerich lleg a Buenos Aires para presentarse en el Festival Barenboim celebrado en el Centro Cultural Kirchner, una semana despus de haber interpretado el “Concierto en La menor” de Shumann en el Teatro Coln.

Una ovacin que dur varios minutos le devolvi una noche inolvidable. Daniel Borenboin dirigi la West-Eastern Divan Orchestra y ella interpret el Concierto para piano n 1 de Tchaikovsky.

“La relacin con la msica est ah y siempre es nueva, un poco como el amor”.

Martha Argerich naci el 5 de junio de 1941. Hace, este sbado, ochenta aos. Si la pandemia lo permite la Argentina la agasajar en agosto prximo, cuando en el Festival Beethoven que se desarrollar en el Teatro Coln la pianista se presente junto a su hija actriz, Annie Dutoit, para interpretar “La historia del soldado”, de Igor Stravisky.

Ser, tal vez, una vuelta ms en un camino que se inici con una mujer, un piano y un pas que ya no es el mismo. Es que la msica, como el amor, siempre es nueva.


Martha Argerich, en la mirada de su hija

Fuente: https://www.telam.com.ar/notas/202106/556478-martha-argerich-piano-80-anos-mejor-pianista-de-la-historia-argentina.html

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